Edna Yael Durán Aguayo MD.1* Brenda de la Mora de Loa MD.1
Recibido: 08-11-2024
Aceptado: 02-03-2025
©2025 El(los) Autor(es) – Esta publicación es Órgano oficial de la Sociedad de Anestesiología de Chile
Revista Chilena de Anestesia Vol. 54 Núm. 5 pp. 695-700|https://doi.org/10.25237/revchilanestv54n5-27
PDF|ePub|RIS
Relationship between pneumotaponing and air column width in pediatric patients
Abstract
Introduction: Cuff pressure is essential in endotracheal intubation, but excessive pressure can lead to complications, such as airway obstruction. Maintaining adequate pressure helps to prevent risks. Overall Objective: Evaluate the feasibility of a study to determine if there is a statistically significant relationship between the pressure applied to the endotracheal tube cuff and the length of the air column in the latero-lateral diameter at the thyroid window, assessed by ultrasound of the post-extubation airway in pediatric patients undergoing maxillofacial surgery under general anesthesia in Mexico. Material and Methods: Pilot, observational, prospective, prospective, correlational, cross-sectional, open-label, concordance study. Population: Patients aged 3 months to 11 years with maxillofacial surgery between June and December 2024. Pearson correlation coefficient and Kappa index were used. Results: Significant inverse correlations were found between pneumotapon pressure and the two air column width measurements: operator 1 (r1 = -0.654, pl = 0.006; r2 = -0.686, p2 = 0.003); operator 2 (r1 = -0.712, pl = 0.002; r2 = -0.739, p2 = 0.001). Agreement between measurements was significant: Kappa1 = 0.130, p1 = 0.035; Kappa2 = 0.371, p2 = 0.001. Conclusions: The higher the cuff pressure, the shorter the air column length. A subsequent study is feasible because there were no complications, there was concordance between measurements and optimal cuff pressure values were maintained.
Resumen
Introducción: El neumotaponamiento es un recurso esencial en la intubación endotraqueal para mantener aislada la vía aérea, pero una presión excesiva puede generar edema de tejidos blandos y la resultante obstrucción de la vía aérea. Objetivo General: Evaluar la viabilidad de un estudio para determinar si existe una relación estadísticamente significativa entre la presión aplicada en el neumotaponamiento del tubo endotraqueal y la longitud de la columna de aire en el diámetro latero-lateral en la ventana tiroidea evaluada por ecografía de la vía aérea posextubación en pacientes pediátricos sometidos a cirugía maxilofacial bajo anestesia general en México. Material y Métodos: Estudio piloto, observacional, prospectivo, correlacional, transversal, abierto y de concordancia. Población: Pacientes de 3 meses a 11 años con cirugía maxilofacial entre junio y diciembre de 2024. Se utilizó el coeficiente de correlación de Pearson y el índice Kappa. Resultados: Se encontraron correlaciones inversas significativas entre la presión de neumotaponamiento y las dos mediciones del ancho de la columna de aire: operador 1 (r1 = -0,654, p1 = 0,006; r2 = -0,686, p2 = 0,003); operador 2 (r1 = -0,712, p1 = 0,002; r2 = -0,739, p2 = 0,001). La concordancia entre mediciones fue significativa: Kappa 1 = 0,130, p1 = 0,035; Kappa 2 = 0,371, p2 = 0,001. Conclusiones: A mayor presión de neumotaponamiento, menor es la longitud de la columna de aire. Un estudio posterior es viable porque no se presentaron complicaciones, hubo una concordancia entre mediciones y se mantuvieron los valores óptimos de neumotaponamiento.
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Introducción
La cirugía maxilofacial pediátrica mejora la calidad de vida en pacientes con anomalías congénitas, traumatismos, quemaduras u otras infecciones de la vía aérea superior[1]. Sin embargo, el sangrado que se produce durante este procedimiento puede conducir a problemas respiratorios, como laringoespasmo, o la aparición del edema.
Generalmente, se emplea anestesia general balanceada en ese tipo de cirugías antes de proceder a la intubación endotraqueal. Este último procedimiento se realiza con un tubo endotraqueal asegurado con un balón inflable en su extremo distal. Su objetivo es mantener una vía aérea segura y efectiva[2].
El neumotaponamiento (NTP) es un elemento crucial para la intubación en esos casos, ya que evita la fuga de aire alrededor del tubo y el paso de secreciones. La literatura médica recomienda no aplicar una presión mayor a los 30 cmH2O, ya que una presión excesiva puede provocar edema laríngeo que, junto al sangrado oral, pueden obstruir la vía aérea. También se enfatiza la importancia de mantener esos valores entre 2030 cmH2O; de no hacerlo, pueden presentarse consecuencias adversas en la mucosa traqueal o la disminución del flujo sanguíneo traqueal[3],[4].
Actualmente, la ecografía constituye una opción viable para la evaluación de la vía área en pacientes pediátricos. Particularmente, la ventana tiroidea es visible con esta técnica de imagen y proporciona información sobre la columna de aire que se ubica entre las cuerdas vocales y el cartílago tiroideo. Dicha columna de aire es esencial para el correcto funcionamiento de la vía aérea y mediante su monitoreo se establece la permeabilidad del tracto aéreo[5],[6].
En un estudio se obtuvo un menor ancho de la columna aérea (ACA) tras el NPT en pacientes con estridor extubados[7]. Pero en otro no se presentó una diferencia significativa en el ACA entre pacientes con y sin extubación[8].
Por las razones anteriores, es importante evaluar la viabilidad de un estudio que investigue la relación entre el NTP y la longitud de la columna de aire en pacientes pediátricos sometidos a cirugía maxilofacial. Esta información puede ser la base para futuras investigaciones en muestras más grandes y prevenir complicaciones respiratorias en otros pacientes programados para esta cirugía, manteniendo los valores recomendados de NTP.
En este contexto, el objetivo del presente estudio fue evaluar la viabilidad de un estudio para determinar si existe una relación estadísticamente significativa entre la presión aplicada en el NTP del tubo endotraqueal y la longitud de la columna de aire en el diámetro latero-lateral en la ventana tiroidea evaluada por ecografía de la vía aérea postextubación en pacientes pediátricos sometidos a cirugía maxilofacial bajo anestesia general en el Centenario Hospital Miguel Hidalgo, durante el período de junio a diciembre de 2024.
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Material y Métodos
Se diseñó un estudio piloto observacional, prospectivo, co-rrelacional, transversal, abierto y de concordancia. Se estudiaron las variables sociodemográficas de edad y clínica de tipo de cirugía, así como una variable para la seguridad del paciente, que es la presencia de incidencias o complicaciones. También se consideraron variables para determinar la viabilidad de las mediciones: presión de NTP del tubo endotraqueal y el ACA en el diámetro latero-lateral de la ventana tiroidea.
Los datos se recopilaron durante junio a diciembre de 2024 en el Centenario Hospital Miguel Hidalgo, ubicado en el estado de Aguascalientes, México. La población estuvo integrada por pacientes pediátricos. Se efectuó un muestreo no probabilístico a conveniencia por tratarse de un estudio piloto.
En la muestra final se incluyeron a pacientes pediátricos de ambos sexos, con una edad de entre 3 meses a 11 años, sometidos a cirugía maxilofacial bajo anestesia general balanceada entre junio y diciembre de 2024, y cuyos padres o tutores aceptaron la participación del paciente mediante la firma de un consentimiento informado. Se excluyó a los pacientes que fueron sometidos a cirugía de urgencia, hemodinámicamente inestables, con vasopresor o inotrópico y sin las condiciones clínicas necesarias para la extubación. Se eliminaron a aquellos pacientes cuyos padres retiraron el consentimiento o que presentaron errores u omisiones en el llenado de la hoja de recolección de datos. La muestra final se conformó por 16 pacientes.
Previo al procedimiento anestésico en la cirugía maxilo- facial, con el objetivo de estandarizar la técnica anestésica, a todos los pacientes se les administró como premedicación midazolam 0,5-1 mg/kg vía oral o dexmedetomidina 1,5 mcg/kg por vía intranasal. Los pacientes se en edad preescolar y escolar se colocaron en posición de olfateo con una almohada debajo del occipucio, los pacientes lactantes en posición de olfateo con una almohadilla interescapular. Se colocó la sonda lineal de ultrasonido butterfly (alta frecuencia de 13 MHz) en la membrana cricotiroidea con una vista transversal de la laringe, la cual se evaluó en eje axial a la ventana tiroidea, midiendo la columna de aire en el diámetro latero-lateral.
La inducción se llevó a cabo con propofol 3 mg/kg para menores de 4 años y 2 mg/kg para mayores a esta edad. Se utilizó como bloqueador neuromuscular cisatracurio en dosis de 0,1 mg/kg para intubación, y 0,02 mg/kg para mantenimiento en dosis subsecuentes. Como analgésico se empleó fentanilo en dosis de 3 mcg/kg, como vagolítico se utilizó lidocaína 1-2 mg/ kg de en todos los casos.
Para determinar el diámetro interno del tubo endotraqueal se utilizaron los siguientes criterios:
• 3- 6 meses: tubo orotraqueal (TOT) Murphy con diámetro interno (DI) de 3-3,5 mm.
• 6-12 meses: TOT Murphy con DI de 3,5-4 mm.
• A partir de un año se utilizó la siguiente formula: [(Edad en años/ 4) + 3,5)].
Posterior a la inducción, se esperaron 4 minutos hasta obtener un adecuado bloqueo neuromuscular y se realizó laringoscopía directa con hoja de acuerdo con las características del paciente. Se corroboró la adecuada colocación del tubo, se insuflo el globo del tubo endotraqueal según el criterio del anestesiólogo a cargo del caso, se fijó a la piel y posteriormente a circuito ventilatorio de la máquina anestésica. Los parámetros ventilatorios fueron determinados conforme a la edad y características de cada uno de los pacientes.
Previo al procedimiento de extubación y después de asegurar un adecuado plano anestésico, se procedió a medir la presión del NTP del tubo endotraqueal. Para ello, primero se aspiraron las secreciones orofaríngeas. Esta medición fue realizada conectando un manómetro de presión reutilizable calibrado al globo del tubo endotraqueal. La medición se realizó justo antes de iniciar cualquier maniobra de extubación para evitar alteraciones en la presión que podrían surgir por manipulaciones durante dicho procedimiento. La lectura del manómetro se observó cuidadosamente y se registró el valor de NTP en cmH2O. En ninguno de los casos se documentó presión mayor a 80 cmH2O.
Finalmente, el anestesiólogo a cargo realizó las maniobras de aspiración de secreciones, extubación y emersión como se realiza de forma rutinaria en el hospital de estudio. Pasados 20 minutos desde el retiro del TOT, cuando el paciente se encontraba en la unidad de cuidados posanestésicos, se repitió el mismo procedimiento de valoración ecográfica en ventana tiroidea por dos operadores, así como el registro de los datos obtenidos.
Se utilizó la encuesta como técnica de recolección de datos. Las variables cualitativas se analizaron con estadística descriptiva (frecuencias y porcentajes). En el caso de las variables cuantitativas, se calcularon medidas de tendencia central (media, moda y desviación estándar) cuando las variables presentaron una distribución anormal; para variables con distribución normal, se calculó la mediana y rango de cuartiles.
Para valorar la asociación entre variables cuantitativas se usó el coeficiente de correlación de Pearson (p < 0,01). La prueba ANOVA de un factor se aplicó para analizar las diferencias entre los tipos de cirugía (p < 0,05). Finalmente, con la prueba Kappa de Cohen se evaluó la concordancia entre las mediciones de los operadores.
En todo momento se respetaron los principios bioéticos y éticos de investigación médica estipulados en la legislación mexicana (artículo 14 del Reglamento de la Ley General en Salud en Materia de Investigación para la Salud y apartado 9 de la Norma Oficial Mexicana NOM-012-SSA3-2012), e internacional (Asociación Médica Mundial de Helsinki de 1964 y las Normas Internacionales para la Investigación Biomédica en Sujetos Humanos en Ginebra de 2002). Además, se contó con la autorización del Comité Local de Investigación en Salud y del Comité Local de Ética en Investigación en Salud del Centenario Hospital Miguel Hidalgo.
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Resultados
Se obtuvo una media y mediana de 6 años, con un mínimo de 2 y máximo de 11 años, y desviación típica de 2,8 años. El 25% de los pacientes fue sometido a cierre de fístula nasoalveolar, seguido de 18,8% operado con nasoqueiloplastía (Figura 1).
En cuanto a la primera medición del ACA del operador 1, se obtuvo una media de 17,8 mm, con una mediana de 18,0 mm y moda de 19 mm. La desviación típica fue de 2,6 mm, con un mínimo de 14 mm y máximo de 23 mm. Sobre los percentiles, se obtuvieron los siguientes resultados: 25 (16,0 mm), 50 (18,0 mm) y 75 (19,0 mm).
En la primera medición del ACA del operador 2, se obtuvo una media de 16,81 mm, una mediana de 17,0 mm y una moda de 15 mm. La desviación típica en este caso fue de 2,8 mm, con un mínimo de 12 mm y un máximo de 22 mm. Los percentiles 25, 50 y 75 fueron de 15,0 mm, 17,0 mm y 18,0 mm, respectivamente (Tabla 1).
Tabla 1. Estadísticos descriptivos del ACA (primera medición)
| Operador 1 (mm) | Operador 2 (mm) | |
| Media | 17,8 | 16,8 |
| Mediana | 18,0 | 17,0 |
| Moda | 19 | 15 |
| Desviación típica | 2,6 | 2,8 |
| Mínimo | 14 | 12 |
| Máximo | 23 | 22 |
| 25 16,0 | 15,0 | |
| Percentiles | 50 18,0 | 17,0 |
| 75 19,0 | 18,0 |
Fuente: SPSS.

Figura 1. Tipo de cirugía practicada en los pacientes. Fuente: Encuesta.
Respecto al NTP, se obtuvo una media de 17,9 cmH20, una mediana de 18,5 y una moda de 16 cmH20. La desviación típica tuvo un valor de 4,8 cmH20, mínimo de 8 y máximo de 25 cmH20. Los percentiles 25, 50 y 75 fueron de 15,2 cmH20, 18,5 cmH20 y 21,7 cmH20, respectivamente.
Después de realizar el NTP, en la segunda medición del ACA del operador 1 se obtuvo una media de 17 mm y en el caso del operador 2, la media fue de 16,3 mm (Tabla 2).
La prueba de Shapiro-Wilk arrojó para la variable edad un valor de p = 0,284. La primera y segunda medición del operador 1 tuvo valor de p = 0,533 y 0,455 respectivamente; en el caso del operador 2, fueron de p = 0,357 en la primera medición y de 0,702 en la segunda. La presión NTP tuvo un valor de p = 0,755. Estos resultados justificaron el uso de las pruebas paramétricas de coeficiente de correlación de Pearson y la prueba ANOVA de un factor.
Con el índice de Kappa se evaluó la concordancia entre las primeras mediciones del ACA realizadas por ambos operadores. La prueba arrojó un valor de 0,130, con un error típico de 0,093. La T aproximada fue de 2,109 y la significancia de p = 0,035. En cuanto a las segundas mediciones realizadas por los operadores, la prueba arrojó un valor de 0,371, con un error típico de 0,371. La T aproximada tuvo un valor de 4,495, con una significancia de p = 0,000. Por tanto, hay una concordancia aceptable entre los operadores 1 y 2 en la mayoría de las mediciones del ACA.
La variable presión de NTP tuvo una correlación negativa y significativa con la primera medición del ACA del operador 1 y del operador 2 (Tabla 3), y con la segunda medición de ambos operadores (Tabla 4). También se encontró una correlación negativa y significativa entre la presión de NTP y la edad (r = -0,789, p = 0,000).
Con la prueba ANOVA se analizaron las diferencias entre los tipos de cirugía y las variables edad, presión de NTP y las mediciones del ACA. En la variable edad se obtuvo una suma de cuadrados intergrupos de 101,66, 4 grados de libertad, una media cuadrada de 25,417, un valor F de 15,250 y un valor de p = 0,000.
Respecto a la primera medición del ACA del operador 1, la suma de cuadrados intergrupos fue de 75,25, con 4 grados de libertad, una media cuadrada de 18,813, un valor F de 6,367 y un valor de p = 0,007. En cuanto a la primera medición del ACA del operador 2, la suma de cuadrados intergrupos tuvo un valor de 89,93, 4 grados de libertad, una media cuadrada de 22,484, un valor F de 8,678 y un valor de p = 0,002.
En cuanto a la presión de NTP, se encontró una suma de cuadrados intergrupos de 210,18, 4 grados de libertad, una media cuadrática de 52,54, con un valor F de 4,107 y un nivel de significancia de p = 0,028. Para la segunda medición del ACA del operador 1, se observó una suma de cuadrados intergrupos de 90,00, con 4 grados de libertad y una media cuadrática de 22,50. El valor de F fue de 11,250 y la significancia, p = 0,001. En el caso de la segunda medición del ACA del operador 2, la suma de cuadrados intergrupos correspondió a un valor de 98,68, con 4 grados de libertad y una media cuadrática de 24,67. El valor de F fue de 8,28, con una significancia de p = 0,002. Por último, no se encontró presencia de complicaciones (incidencias) durante la posextubación en ninguno de los pacientes.
Tabla 2. Estadísticos descriptivos del ACA (segunda medición)
| Operador 1 (mm) | Operador 2 (mm) | ||
| Media | 17,0 | 16,3 | |
| Mediana | 17,0 | 16,0 | |
| Moda | 18 | 16 | |
| Desviación típica | 2,7 | 2,9 | |
| Mínimo | 13 | 12 | |
| Máximo | 22 | 22 | |
| 25 | 15,0 | 14,0 | |
| Percentiles | 50 | 17,0 | 16,0 |
| 75 | 18,7 | 18,0 | |
Fuente: SPSS.
Tabla 3. Correlaciones entre las variables presión de NTP y ACA (primera medición)
| Operador 1 (mm) | Operador 2 (mm) | ||
| Presión de | Correlación de Pearson | -0,654 | -0,712 |
| NTP (cmH2O) | Significancia bilateral | 0,006 | 0,002 |
| n | 16 | 16 |
Fuente: SPSS.
Tabla 4. Correlaciones entre las variables presión de NTP y ACA (segunda medición)
| Presión de NTP | Correlación de Pearson | Operador 1 (mm)
-0,686 |
Operador 2 (mm)
-0,739 |
| (cmH2O) | Significancia bilateral | 0,003 | 0,001 |
| n | 16 | 16 |
Fuente: Programa SPSS.
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Discusión
Ahmed et al.[9], registraron complicaciones ocasionadas por una presión mayor a 25 mmHg en pacientes pediátricos. Las complicaciones fueron congestión y erosión de la mucosa a las 6 h de intubación y pericondrio comprometido entre las 6 y 48 h posteriores. Velasco et al.[4], afirmaron que una presión mayor a 30 cmH20 o 22 mmHg podía producir lesiones en la tráquea; además de que, al incrementar la presión, mayor era la presencia de complicaciones.
Los principales hallazgos de esta investigación evidenciaron una media en la presión de NTP de 17,9 cmH2O, por debajo de los valores reportados por la literatura para presencia de complicaciones, lo que podría explicar la ausencia de complicaciones en los pacientes. Además, los anestesiólogos del hospital en estudio no aplicaron una presión mayor a los 30 cmH2O en ningún caso, situación que parece evidenciar un conocimiento preciso sobre los valores adecuados de esta presión.
Velasco et al.[4], también comprobaron el impacto de la formación de los profesionales de la salud en el control del NTP. Sus resultados mostraron que esta formación mejora la correcta medición de la presión. Respecto al presente estudio, es conveniente aplicar programas de formación para seguir reforzando los conocimientos sobre el NTP.
Aquellos investigadores registraron valores mínimos y máximos de la presión de NTP distintos a los de esta investigación, previo a la capacitación del personal de salud en tres cortes: en mayo de 2012 alcanzaron un mínimo de 12 y un máximo de 120 cmH2O; en junio de eso mismo año obtuvieron un mínimo de 16 y un máximo de 70 cm H2O; y en septiembre de 2011 se registró un mínimo de 12 y un máximo de 30 cm H2O. Después de la formación del personal, en un solo corte, que correspondió a noviembre de 2011, se obtuvo un mínimo de 18 y un máximo de 50 cmH2O[4]. Lo que demuestra que algunos profesionales continuaron aplicando la presión de NTP por encima del valor óptimo, incluso después de la formación.
En la presente investigación se obtuvo un mínimo de 8 y un máximo de 25 cmH2O, menores a los 30 cmH2O recomendados en la literatura médica. Nuevamente, los resultados parecen mostrar que los anestesiólogos del hospital en estudio mantienen los valores óptimos del NTP dentro de su práctica clínica habitual.
Maculet y Gómez[10], analizaron si el método de inflado manual permite una adecuada gestión de la presión de NTP. Encontraron que únicamente el 35,2% de su muestra aplicó una presión de NTP dentro de los límites ideales (20-30 cmH2O). Sus resultados contrastaron con los datos de la presente investigación, en el que todos los anestesiólogos se mantuvieron en un nivel óptimo.
Esos investigadores también encontraron una concordancia entre la medición de la presión de NTP, ya sea por tacto o con manómetro, en el 28,4% de los casos, aunque sugirieron que era cuestión de azar[10]. En el caso de la presente investigación, no se determinó la concordancia de esas variables, pero sí se encontró una concordancia entre la medición del ACA de los operadores 1 y 2 (Kappa = 0,130 y p = 0,035 en el caso de la primera medición; Kappa = 0,371 y p = 0,001 en la segunda medición). Estos resultados evidencian una concordancia aceptable entre los operadores y refuerza la viabilidad del proceso de medición.
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Conclusiones
Existe una relación estadísticamente significativa entre la presión aplicada en el NTP del tubo endotraqueal y la longitud de la columna de aire en el diámetro latero-lateral en la ventana tiroidea en los pacientes pediátricos de la muestra. Se trata de una correlación inversa, por tanto, a mayor presión de NTP, menor es la longitud de la columna de aire. Como hallazgos adicionales, se encontró que los pacientes más jóvenes tienden a requerir menor presión en el NTP, y el tipo de cirugía es un factor que influye tanto en las mediciones de presión de NTP como en las mediciones del ACA, de acuerdo con los resultados de la prueba ANOVA.
No se presentaron complicaciones derivadas de una inadecuada presión de NTP en la muestra de estudio. Los resultados también muestran una concordancia aceptable entre operadores en la mayoría de las mediciones, lo cual es evidencia de la fiabilidad del proceso de medición. Además, ninguno de los anestesiólogos a cargo de los casos involucrados en el estudio aplicó una presión mayor a los 30 cmH2O, lo que parece sugerir que cuentan con los conocimientos y las destrezas necesarias para mantener los valores óptimos de este procedimiento.
Por tanto, en el presente estudio piloto se concluye que es viables realizar un estudio para investigar la relación entre la presión de NTP del tubo endotraqueal y la longitud de la columna de aire en el diámetro latero-lateral en la ventana tiroidea evaluada por ecografía de la vía aérea postextubación, en una muestra más grande de pacientes pediátricos sometidos a cirugía maxilofacial.
Finalmente, se presentaron dos principales limitaciones: 1) no es posible extrapolar los resultados obtenidos en población adulta; 2) tampoco se evaluó la evolución de las variables de estudio a lo largo del tiempo, por tanto, se recomienda realizar un estudio longitudinal con las mismas variables.
Declaración de originalidad:
Los autores declaran que este estudio no ha sido enviado a otra revista científica Declaración de ética:
Se respetaron los principios bioéticos y éticos de investigación médica estipulados en la legislación mexicana (artículo 14 del Reglamento de la Ley General en Salud en Materia de Investigación para la Salud y apartado 9 de la Norma Oficial Mexicana NOM-012-SSA3-2012), y la investigación se condujo con base en los principios de la Asociación Médica Mundial de Helsinki de 1964 y las Normas Internacionales para la Investigación Biomédica en Sujetos Humanos en Ginebra de 2002.
Declaración de financiamiento:
El presente estudio no tuvo una fuente de financiamiento y no hubo un conflicto de interés que pudiera afectar su desarrollo.
Declaración de licencia:
Los autores ceden los derechos de propiedad intelectual del artículo a la Revista Chilena de Anestesiología.
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Referencias
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