Comparación de las presiones obtenidas en manguito del tubo endotraqueal utilizando método de la jeringa de baja resistencia versus método de dígito palpación

Luis Neculpan1, Luciano Solimano1, Sebastian Martínez1, Martin Bruno2

Información y Correspondencia
Filiaciones
1Médico Especialista en Anestesiología. Hospital Públ. Desc. Dr. G. Rawson. San Juan, Argentina,
2PhD. Instituto de Ciencias Biomédicas/Facultad de Ciencias Médicas/Universidad Católica de Cuyo/CONICET, San Juan, Argentina. El presente estudio no ha sido enviado a otra revista científica nacional o internacional. Se ceden los derechos de propiedad intelectual del presente artículo a la Revista Chilena de Anestesiología.
Declaraciones
Fuentes de financiamiento: El presente estudio no recibió fuentes de financiamiento.
Conflicto de intereses: Ninguno de los autores posee conflictos de interés.

Recibido: 2025-03-08
Aceptado: 2026-03-15
©2026 El(los) Autor(es) – Esta publicación es Órgano oficial de la Sociedad de Anestesiología de Chile


Revista Chilena de Anestesia Vol. 55 Núm. 5 | https://doi.org/10.25237/revchilanestv55n5-15
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Comparison of endotracheal tube cuff pressures obtained using the low-resistance syringe method versus the finger palpation method

Abstract

Background: Endotracheal tube cuff pressure should ideally be maintained between 20 and 30 cmH2O to prevent mucosal ischemia or microaspiration. In many clinical settings, objective manometers are unavailable, leading to the use of subjective methods like finger palpation. This study compares the efficacy of a low-resistance syringe method versus finger palpation in achieving safe cuff pressures. Methods: A randomized study was conducted with 83 adult patients undergoing elective or emergency surgery. Patients were assigned to either the finger palpation group (n = 40) or the low-resistance syringe group (n = 43). After cuff inflation, pressures were measured using an aneroid manometer. Postoperative complications, including sore throat, hoarseness, and cough, were evaluated in the PACU. Results: The finger palpation group showed a mean pressure of 55 ± 32 cmH2O, while the low-resistance syringe group achieved a mean of 20 ± 15 cmH2O (p < 0.0001). Incidence of postoperative sore throat was significantly lower in the syringe group (39.5%) compared to the palpation group (67.5%) (p = 0.01075). No significant differences were found regarding cough or hoarseness. No correlation was found between professional experience and palpation accuracy. Conclusions: The low-resistance syringe method is significantly more effective than finger palpation for maintaining cuff pressures within safe limits and reducing postoperative sore throat. Subjective palpation consistently results in overinflation regardless of the clinician’s experience.

Resumen

Antecedentes: La presión del manguito (cuff) del tubo endotraqueal debe mantenerse idealmente entre 20 y 30 cmH2O para prevenir la isquemia de la mucosa o la microaspiración. En muchos entornos clínicos, no se dispone de manómetros objetivos, lo que lleva al uso de métodos subjetivos como la palpación digital. Este estudio compara la eficacia del método de la jeringa de baja resistencia frente a la digito-palpación para lograr presiones seguras en el manguito. Métodos: Se realizó un estudio aleatorizado con 83 pacientes adultos sometidos a cirugía electiva o de urgencia. Los pacientes fueron asignados al grupo de palpación digital (n = 40) o al grupo de jeringa de baja resistencia (n = 43). Tras el inflado Neculpan Luis del manguito, se midieron las presiones utilizando un manómetro aneroide. Las complicaciones posoperatorias, incluyendo dolor de garganta, ronquera y tos, se evaluaron en la unidad de recuperación postanestésica (URPA). Resultados: El grupo de palpación digital mostró una presión media de 55 ± 32 cmH2O, mientras que el grupo de la jeringa de baja resistencia alcanzó una media de 20 ± 15 cmH2O (p < 0,0001). La incidencia de dolor de garganta posoperatorio fue significativamente menor en el grupo de la jeringa (39,5%) en comparación con el grupo de palpación (67,5%) (p = 0,01075). No se encontraron diferencias significativas en cuanto a la tos o la ronquera. Tampoco se halló correlación entre la experiencia profesional y la precisión de la palpación. Conclusiones: El método de la jeringa de baja resistencia es significativamente más eficaz que la palpación digital para mantener las presiones del manguito dentro de los límites seguros y reducir el dolor de garganta posoperatorio. La palpación subjetiva resulta consistentemente en un sobreinflado, independientemente de la experiencia del anestesiólogo.


Introducción

La intubación orotraqueal es una técnica fundamental durante la anestesia general. Consta de la introducción de un tubo endotraqueal a través de la glotis con el propósito de mantener una vía aérea permeable. El tubo endotraqueal posee un manguito neumotaponador en su extremo distal que se insufla con un pequeño volumen de aire después de la intubación, permite un sello entre la luz de la tráquea y el tubo, establece un sistema de inhalación sin fugas, facilita la presión positiva de los pulmones y evita la aspiración pulmonar. El manguito se distiende simétricamente hasta lograr un sellado sin fugas con una presión ideal entre 20 y 30 cmH2O[1]. Otra función importante pero menos obvia del balón es que cuando se infla uniformemente, mantendrá el tubo centrado en la tráquea y protegerá contra lesiones mucosas por la punta del tubo. La presión del manguito endotraqueal en la práctica se determina regularmente mediante dígito-palpación del balón piloto y la presión que se obtiene dentro del mismo no se determina con exactitud. Fácilmente, el manguito endotraqueal ejerce presiones excesivas (mayores a 30 cmH2O) sobre el epitelio, y es un factor de riesgo para producir cambios inflamatorios en la tráquea, isquemia y daño celular en la mucosa, e incrementa la morbilidad postintubación[2].

El malestar de garganta posoperatorio, que incluye dolor, ronquera y/o tos es frecuente en los procedimientos anestésicos en los que se intuba al paciente y la presión inadecuada del manguito es un factor predisponente. Aunque los médicos a menudo lo consideran una complicación relativamente menor, los pacientes perciben que evitarlo es de gran importancia. La instrumentación de la vía aérea es un factor de riesgo inherente para el desarrollo de esta complicación común, sin embargo, varias técnicas pueden reducir la incidencia. El control y la limitación de la presión del manguito del tubo traqueal como método para reducir el dolor de garganta posoperatorio se ha investigado ampliamente porque una presión excesiva del manguito puede dañar la mucosa traqueal por traumatismo directo y reducción del flujo sanguíneo[3]. En el otro extremo, un manguito sin una presión ideal también tiene implicancias clínicas. Las consecuencias de la fuga del manguito del tubo endotraqueal pueden variar desde un ruido burbujeante hasta una falla ventilatoria potencialmente mortal[4].

La realidad económica, cultural y social de los países en vías de desarrollo determina oportunidades y dificultades en el desarrollo de la actividad en salud. En el caso puntual de la medición de las presiones de los manguitos de tubos endotraqueales, existe la problemática de no contar con los medios necesarios para disponer de manómetros aneroides en todas las estaciones de trabajo donde se realizan intubaciones. Además, el mantenimiento de los mismos en condiciones óptimas de trabajo también es una tarea dificultosa en estos medios[5],[6],[7]. Sin embargo, estos sistemas de salud son un ambiente propicio para el desarrollo de soluciones creativas e innovadoras, como puede ser el método propuesto en este estudio.

Materiales y Métodos

Tras la aprobación del proyecto de investigación por parte del comité de ética del hospital descentralizado Dr. Guillermo Rawson (San Juan, Argentina), se procedió al reclutamiento de pacientes mediante muestreo por conveniencia. A los pacientes que eran candidatos para participar en el estudio se les realizó la historia clínica pre anestésica de 1 a 7 días previos al procedimiento quirúrgico, en donde se les solicitó la firma de los consentimientos informados para el procedimiento anestésico y para la participación del estudio. En el área de quirófano, todos aquellos pacientes que cumplieron los criterios de inclusión y firmaron el consentimiento informado estuvieron a cargo de respectivos anestesiólogos o residentes con entrenamiento en intubación. Luego de realizar la inducción anestésica y con el paciente con un plano anestésico adecuado, fue intubado bajo laringoscopia directa con laringoscopio de Macintosh, con el tubo endotraqueal de tamaño correspondiente según su altura utilizando el nomograma de Coordes et al.[8] y se solicitó al operador correspondiente la insuflación del manguito del tubo. Los operadores a cargo de los pacientes desconocían que el estudio se llevaba a cabo y los objetivos de las mediciones. Posterior a esto, dependiendo el grupo asignado, se procedió a realizar el método de corrección de presión mediante jeringa de baja resistencia o mediante el método de dígito palpación. Los pacientes fueron asignados a ambos grupos mediante aleatorización simple. Grupo método jeringa de baja resistencia: posterior a realizada la intubación e insuflación del manguito por el operador, se procedió a aplicar el método de la jeringa de baja resistencia por uno de los 3 autores. Una vez aplicado el método se midió la presión obtenida utilizando el manómetro anaeroide de presión marca VBM modelo Endotest. Si la presión es inferior a 20 cmH2O o superior a 30 cmH2O, se realizó corrección utilizando el manómetro. Si se encontraba en el rango deseado entre 20 y 30 cmH2O, no se realizó ningún otro procedimiento. Grupo método dígito palpación: posterior a realizada la intubación e insuflación del manguito por el operador mediante el método de dígito palpación, se midió la presión obtenida utilizando el manómetro anaeroide de presión marca VBM modelo Endotest. Si la presión era inferior a 20 cmH2O o superior a 30 cmH2O, se realizó corrección utilizando el manómetro. Si se encontraba en el rango deseado entre 20 y 30 cmH2O, no se realizó ningún otro procedimiento.

Luego de finalizada la cirugía y el procedimiento anestésico, con la extubación correspondiente, el paciente fue trasladado a la URPA (unidad de recuperación postanestésica) donde se evaluó dolor de garganta, ronquera y tos postextubación utilizando el score de Park S-Y et al. (Tabla 1)[9].

Análisis de datos

Los datos fueron cargados utilizando Microsoft Excel Database. Se calcularon para la estadística descriptiva variables numéricas de interés media y desvío estándar, o mediana y rango intercuartil para los datos sesgados. Para las variables cualitativas se calcularon las proporciones según categoría. Para la comparación de medias se aplicó el test no paramétrico de Mann-Whitney. El nivel de significación aplicado fue de alfa = 0,05. Para el procesamiento estadístico se aplicó EpiDat 4.2.

Se utilizó la prueba de Kolmogorov-Smirnov para evaluar normalidad de las muestras.

Criterios de inclusión de los pacientes

Pacientes adultos (mayores de 18 años de edad) sometidos a cirugía programada, ASA I o ASA II, sin vía aérea dificultosa predecible, con consulta preanestésica con valoración de peso y altura exacta, y que hayan otorgado su consentimiento informado.

Criterios de exclusion de los pacientes

Pacientes con vía aérea dificultosa no prevista. Pacientes donde se requirió más de una laringoscopia para lograr la intubación. Pacientes que tuviesen tos o dolor de garganta preoperatorio. Embarazadas. Procedimientos quirúrgicos que requieran al paciente en posición prona Pacientes intubados con otros métodos distintos de laringoscopia directa. Pacientes intubados de manera nasotraqueal. Pacientes con cirugía de cabeza y cuello.

Descripción del método de la jeringa de baja resistencia

La técnica de la jeringa de baja resistencia consiste en insuflar el balón de registro con una jeringa de baja resistencia, a diferencia de como se hace habitualmente con una jeringa común. Luego de insuflado el manguito neumotaponador se mantiene presionada la jeringa contra la válvula del balón registro a manera de que se desinfle eliminando el “exceso” de presión. Dicho desinflado se realiza de manera pasiva, de esta forma el embolo, al ser de baja resistencia, retrocede lo suficiente hasta alcanzar un equilibrio con la presión atmosférica. A diferencia de la digito-palpación, este método utiliza la física pasiva para intentar normalizar la presión intracuff.

Resultados

Se reclutaron un total de 83 pacientes para este estudio, de los cuales 53 pacientes (63,86%) fueron mujeres. La media de edad fue de 38 años (±14) con un IMC promedio de 27 (±7). La duración media de la cirugía fue de 138 minutos (±68). Mediante método de aleatorización simple se asignaron 43 pacientes al método de la jeringa de baja resistencia y 40 pacientes al de materiales específicos o por falta de habituación. No hallamos una correlación entre los años de experiencia y la precisión en el método de dígito-palpación. Esto coincide con el trabajo de da Conceição Duarte et al.[12], quienes evaluaron la precisión del método de dígito-palpación y la compararon entre médicos residentes y médicos especialistas sin encontrar diferencias en el desempeño entre ambos grupos. Çardaközü et al.[13], realizaron un estudio similar, comparando médicos con menos de 1 año de experiencia versus más de 4 años de experiencia. También, concluyeron que la experiencias del practicante no tiene efecto sobre la estimación correcta. Una de las limitaciones que posee nuestro estudio fue la falta de seguimiento horas posteriores fuera de la sala de recuperación para evaluar complicaciones postoperatorias. El estudio de Park et al., por ejemplo, midió complicaciones 6 y 24 h después, en salas de internación[9]. Para futuros estudios proponemos la medición durante y al final de la cirugía. Como mencionan, Al-Metwalli et al.[1], se ha demostrado que la presión dentro del balón inflado es un proceso dinámico. Por lo tanto, la regulación continua de la presión del balón del TET debería ser una práctica de rutina. Esto es particularmente importante en los tubos endotraqueales de policloruro de vinilo (PVC) donde su performance se ve afectada por la temperatura. Cobra interés también la población pediátrica en la cual la anatomía de la glotis es diferente.

Tabla 1. Categoría

1 Dolor de garganta mínimo
2 Dolor de garganta moderado
3 Dolor de garganta severo
Tos 0 Sin tos
1 Tos mínima
2 Tos moderada
3 Tos severa
Ronquera 0 Sin ronquera
1 Ronquera al momento de la entrevista, pero notada solo por el paciente
2 Ronquera que es fácilmente aparente, pero leve
3 Ronquera que es fácilmente aparente y severa

Tabla 2 Distribución de tamaño de TET

Tamaño TET Número absoluto Porcentaje %
7,0 26 13,3
7,5 18 21,7
6,5 14 16,9
8,0 13 15,7

Figura 1. Comparación de presiones de manguito neutaponador entre

Tabla 3. Variable

Dolor de garganta 67,5% (27) 39,5% (17) 0,01075 SIG. (p < 0,01)
Tos post-extubación 60% (24) 70% (30) 0,35 NO Sig (p > 0,05)
Ronquera 52,5% (21) 32% (14) 0,06 NO (p > 0,05

Conclusión

El uso del método de la jeringa de baja resistencia para el inflado del manguito endotraqueal demostró ser significativamente más eficaz que el método de dígito-palpación para alcanzar presiones dentro de los rangos de seguridad recomendados. Mientras que la técnica subjetiva de palpación resultó en un sobreinflado sistemático por encima de los 30 cmH2O, la jeringa de baja resistencia permitió mantener presiones más bajas, reduciendo de manera significativa la incidencia de dolor de garganta en el período posoperatorio inmediato. Estos hallazgos subrayan la necesidad de abandonar las técnicas de estimación subjetiva en favor de métodos objetivos o dispositivos diseñados para la autorregulación de la presión, con el fin de minimizar las complicaciones laringotraqueales y optimizar la seguridad del paciente bajo anestesia general.Declaración de IA generativa y tecnologías asistidas por IA en el proceso de preparación de manuscritos: Durante la preparación de este trabajo, los autores utilizaron Gemini IA (Google) para optimización de la redacción y corrección de la traducción. Después de utilizar esta herramienta/ servicio, revisaron y editaron el contenido según fue necesario y asumen plena responsabilidad por el contenido del artículo publicado.

Referencias

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2. López-Herranz GP. Intubación endotraqueal: importancia de la presión del manguito sobre el epitelio traqueal. Rev Med Hosp Gen Mex. 2013 Mar;76(3):153-61.

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12. da Conceição Duarte NM, Caetano AM, de Oliveira Arouca G, Ferrreira AT, de Figueiredo JL. Subjective method for tracheal tube cuff inflation: performance of anesthesiology residents and staff anesthesiologists. Prospective observational study. Brazilian Journal of Anesthesiology (English Edition). 2020 Jan 1;70(1):914. https://doi.org/10.1016/j.bjan.2019.09.010 PMID: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32199655.

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